Los proyectos de reforma permiten dar un nuevo uso a espacios y viviendas dañadas o en mal estado. Con la rehabilitación parcial o completa de estos espacios, se recuperarán y/o ampliarán las condiciones y calidad que puedan llegar a ofrecer.
Para poder llevar a cabo una reforma tendremos en cuenta los requisitos del espacio, la importancia de la nueva distribución y funcionalidad, siempre garantizando la seguridad de la estructura y las posibles condiciones de habitabilidad (humedades, ventilaciones, instalaciones…).
Adaptar espacios existentes a nuevas necesidades del usuario, optimizando su uso, como la accesibilidad (eliminando elementos que bloquean el uso a personas mayores o sillas de ruedas) y muchos otros aspectos esenciales en una vivienda es fundamental.


